viernes, 18 de marzo de 2011

Bullying

Si mencionamos la palabra "bullying", tal vez haya gente que aún no tenga muy claro lo que significa.
Si oímos hostigamiento escolar o matonaje escolar, ya nos va sonando un poco más.
Si tenemos ante nosotros las palabras "acoso escolar", ya nos queda claro del todo.




El bullying, o acoso escolar, está definido como cualquier tipo de maltrato físico, psicológico o incluso verbal que pueda ser producido en un centro escolar, normalmente entre alumnos.
Según las estadísticas, el acoso con más éxito, o más frecuente suele ser el emocional, y suele producirse entre críos de doce o trece años. Es normal que, a partir de esa edad, más de uno de los acosados sea capaz de levantarse contra sus acosadores y dejar clara su posición. Aunque, lamentablemente, no todos tienen esa valentía, ni la suerte de que les dejen en paz.
El objetivo del acoso escolar, con o sin violencia extrema, es intimidar a la víctima hasta el punto de creer que han ganado el respeto de la misma, entendiendo por respeto el término "miedo". Normalmente, el que acosa suele ser más fuerte o incluso más grande que la víctima, por lo que ésta queda expuesta emocional y físicamente ante su agresor, acabando con consecuencias como trastornos psicológicos o traumas. Por ello, el acosado suele llegar a tener miedo de asistir a clase, o incluso de salir a la calle, si sabe que su acosador va a estar fuera también. Se vuelve triste, solitario y callado, y, llegando a casos muy extremos, puede llegar a plantearse la idea del suicidio; aunque este caso es un poco más aislado, dado que la violencia tiene que ser tantísima que la víctima no posea ya más deseos de seguir viviendo, o incluso llegue a pensar que, hasta que no acabe con su vida, el acosador no va a estar tranquilo.
Estos acosadores buscan como objetivo, como ya hemos citado antes, intimidar a sus víctimas de forma física, emocional e intelectual, y algunas veces llegan a maltratar a otras personas por puro deseo animal de sentirse dominante, de sentir que es alguien a quien todos los demás deben respetar sólo por su fuerza bruta o su dureza verbal.
Digamos que son personas que deben de seguir viviendo en la época de las cavernas, donde las personas se comportaban como animales.

Muy usualmente, los niños que acosan buscan el reconocimiento social de sus compañeros, y suelen buscarlo normalmente por una falta de afecto que tienen en su vida diaria. Cuando un niño acosa a otro, o le pega, automáticamente se formará siempre un corrillo alrededor del acosador. Unos (la gran mayoría de animales como él) lo animarán a que siga maltratando al otro, mientras que unos pocos tratarán de evitar que siga con el acoso.

El objetivo que se plantean los grupos de acosadores es aniquilar, eliminar, destruir, apartar a todo aquél que sea diferente, que sobresalga intelectualmente o que no sea capaz de compartir sus pensamientos. Tratan de ser la banda dominante, por encima de todos los demás, sin importarles cuántos se lleven por delante. Lo importante para ellos es ser los mejores.

Los profesores Iñaki Piñuel y Zabala y Araceli Oñate han descrito hasta 8 modalidades de acoso escolar, a saber: bloqueo social (29,3%), hostigamiento (20,9%), manipulación (19,9%), coacciones (17,4%) exclusión social (16,0%) intimidación (14,2%) agresiones (13,0%) y amenazas (9,1%).



CAUSAS DEL ACOSO ESCOLAR.


Para un agresor, lo principal que le impulsa a acosar o maltratar a alguien siempre va a ser su carácter y su entorno familiar. Si ya de por sí el chico es de carácter fuerte y rebelde, contra eso no hay nada que hacer. Cada uno es como es, y si intentan cambiar a alguien su personalidad, es seguro que no van a llegar muy lejos...O al menos, no tanto como para erradicar de una vez por todas este bullying. Aunque no es ninguna enfermedad mental lo que le hace acosar a alguien, sí que puede ser considerada una psicopatología.
Su entorno familiar suele ser falto de afecto, con mucha falta también de atenciones, o puede sser también todo lo contrario: padres demasiado permisivos, o padres que pasan de todo... En estos casos, lo normal es que el niño haga todo cuanto quiera sin pararse a considerar ninguna consecuencia. Esto hace que el niño se malcríe y actúe tal y como ha hecho durante toda su vida: mandando a todo el mundo.


Otra causa bien podría ser su propio entorno escolar. El acoso puede deberse a la ausencia de un entorno adecuado en la convivencia en una clase entre alumnos. Una de las causas de esa ausencia puede ser la baja autoridad que tienen ahora los profesores en las aulas. Los niños los tratan como quieren, y eso hace que se vuelvan aún más agresivos si ven que su víctima se ve intimidada. El miedo les alimenta, les hace más fuertes.

La tercera causa más común del bullying es, por excelencia, la televisión. Obviamente, programas, filmes, documentales, noticias...todo lo que sea agresivo o con carácter violento, les afectará si lo ven y creerán que esa es la manera correcta de actuar en la vida. Tratarán de imitar lo que han visto en la televisión, porque ven que cuando en alguna película un hombre le pega a otro y a éste no le pasa nada, se ven excitados en una situación determinada y sueltan su adrenalina pensando que pasará igual que en la película.



CÓMO SOLUCIONAR CASOS DE BULLYING O ACOSO ESCOLAR.


Aunque siempre es difícil solucionar un caso de acoso escolar contra un niño, hay soluciones.
A pesar de que a la víctima se le declara la guerra de forma clandestina, a escondidas, con amenazas, es decir, nunca abiertamente y en público (aunque siempre hay casos excepcionales), es preciso que todos los alumnos sepan cómo frenar un caso de acoso, y más aún cómo evitarlo, si es posible.

Un posible método de resolución del acoso sería seguir los siguientes pasos:

1. Definir adecuadamente el conflicto: investigar acerca de qué está pasando, dónde, con quién y a quién. Y sobre todo, porqué.

2. Establecer cuáles son los objetivos y ordenarlos según su importancia: debemos determinar qué arreglaremos primero, aunque normalmente se suele hablar con el afectado con el objetivo de que consiga contar qué le está pasando, y por tanto podremos tomar medidas.

3. Diseñar las posibles soluciones al conflicto: hay que planificar cómo vamos a actuar una vez hayamos detectado al agresor, a la víctima, y sepamos con claridad cuál es el problema que hay.

3. Elegir la solución que se considere mejor y elaborar un plan para llevarla a cabo: elegiremos qué vamos a hacer, y lo organizaremos de manera que no se nos escape nada y lo tensmoa todo controlado para cortar el problema de raíz.

4. Llevar a la práctica la solución elegida: actuaremos según lo que hayamos decidido hacer.

5. Valorar los resultados obtenidos y, si no son los deseados, repetir todo el procedimiento para intentar mejorarlos la siguiente vez: a veces no podemos permitirnos el lujo de fallar en casos de acoso, pero si alguna vez pasara, habría que cambiar de estrategia o seguir con la misma hasta erradicar el problema.


Por último, hay que dejar claro que si se veo se sufre un caso de acoso, ya sea escolar o por parte de alguien de la calle, lo primero que debemos hacer no es ni asustarnos, ni enfrentarnos con nadie, sino ignorar a quien nos diga tonterías o acudir a alguien que posea atuoridad para cortarlo todo desde el principio.
Ya sabeis, lo típico del "¡No al bullying!" y esas cosas, van totalmente en serio.

Ser acosado no es ninguna broma, y ver cómo alguien lo es, tampoco.

Fuente: http://es.wikipedia.org/wiki/Acoso_escolar + redacción propia.
Imágenes: Google.

Trabajo realizado por: Paula Baldomir y Victoria Butrón, 2ºBach-B.

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